Los españoles s…

Los españoles somos precoces en presumir y muy rápidos en encontrar excusas cuando defraudamos a quienes nos apoyan.

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Recuperando una entrada antigua: “Un día glorioso en Lying Peaks”

Los honrados ciudadanos de Lying Peaks madrugan para celebrar el día de la fundación de la ciudad. Desde la tarde anterior las largas avenidas sombreadas de sicomoros están ornadas con las típicas banderas de la Unión, el Estado y, como no, el Condado de Magpie Country.
El Sheriff Johnny Fool, tras lanzar una arrebolada mirada a su ayudante Kevin Marrullero, no sin antes saludar con gesto ausente a su esposa Mary Jo Kennedy IIIª y a sus lindos hijos Mary Jo IVª y Kevin Junior, ha cortado el tráfico de Slavery Avenue para permitir el esperado desfile de Majorettes y carrozas.
“Mantén bien alerta esa pistola, Kevin” bromea Johnny relamiéndose discretamente el labio superior.
A las doce, puntual como un bombardeo en una isla japonesa, arranca el desfile encabezado por la mundialmente famosa “caravana de pioneros”, con el vaquero Ted Bastard, el colono Sid Wally, su primo Teddy Queer y los malvados indios “Pies callosos”. A continuación y en fila de a tres pasan los motoristas de la Policía del Condado (los famosos “Magpies Boys“) cabalgando sus máquinas relucientes; después llega el coche del Alcalde, Leonard Fox XVIII, acompañado por su bella esposa Dorothy Fox (de soltera Whore), la cual generosamente regala su nívea sonrisa mientras dedica un amistoso guiño a Joe Traitor, el apuesto oficial de color que conduce el descapotable de vivos colores.
“¿Verdad que tiene un hermoso culito, querido?”
“A qué te refieres, Dorothy?”
“Oh, cariño, al caballo del vaquero Ted, por supuesto.”
El honorable Alcalde Fox saluda al público con grácil movimiento de mano mientras vigila discretamente a las chicas que desfilan a continuación.
Ahora es el turno de las chicas del Instituto, orgullo de las madres y padres de Lying Peaks. Encabeza el nutrido desfile de minifalderas la hija del Alcalde, Petunia Fox, la cual, a pesar de su juventud, es conocida por su habilidad con los idiomas, especialmente el francés, aunque ella, modesta como pocas, no suele alardear públicamente de sus conocimientos de la lengua del amor. Muestra de su patriotismo es que ha aceptado desfilar a pesar de que sufre extraños mareos desde varios días atrás, debidos quizás a los calores sufridos al atravesar en pleno verano los pantanos para ir a su diaria clase de idiomas con su profesor particular, un simpático europeo que habita una aislada cabaña en el bosque.
En la plaza el Alcalde Fox lee con tono emocionado pero firme su discurso, rememorando los tiempos en que el primer Fox, acompañado de varios miembros de la familia Fool, unos cuantos Bastard, bastantes Wallys, algún Horn y unos pocos Whores Bitch, atravesaron las Joint Mountains y después de expulsar a los indios “Pies callosos” fundaron el primer pueblo que llevó el honroso nombre de Lying Peaks.
Cada poco tiempo los eufóricos ciudadanos interrumpen el discurso con gritos como “Yeah”“Whoooh”“Yihaaa” y otras muestras similares de sana alegría.
Por la tarde se desarrolla un animado baile al son de la orquesta local, y entrada la noche las familias se reúnen pacíficamente en torno a sus mesas para degustar la famosa “Lying Pie” cuya receta se conserva celosamente de generación en generación. Después de dar buena cuenta de la cena, las chicas del Instituto salen a recoger por los campos la hierba de la alegría (la que, convenientemente mezclada con tabaco mentolado, da buena suerte para el año entero) mientras sus ejemplares mamás comparten confidencias en los porches y los papás releen la colección encuadernada del Hustler del año anterior.
Y como colofón la luna llena aparece en el firmamento para servir de guía en la noche de esta simpática población, uno de los pocos lugares de la Tierra donde, afortunadamente, nunca pasa nada.
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El rincón del silencio

Me gustan las ruinas apartadas y evocadoras.

 

 

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¡Podemos!

Pensar

Opinar

Disentir

Emprender

Motivar

Obrar

Soñar

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Llegan los bárbaros

De acuerdo que, como en tantas empresas, en la nuestra hay cierto descontento hacia los representantes de los sindicatos mayoritarios que durante decenios han monopolizado la (en muchos casos supuesta) defensa de los trabajadores.

Pero no basta con presentarse como “lo nuevo”, sin más. Hay que aportar algo de valor añadido. Y por lo visto hasta ahora, la nueva candidatura se ha “cocinado” a partir de un grupúsculo reducido de “amiguetes”, alguno de los cuales desde luego jamás será propuesto como “empleado ejemplar” de la empresa. Da la impresión de que se ha seleccionado a los candidatos de la lista “renovadora” en base exclusivamente a amiguismos, sin hacer un sondeo general entre todas aquellas personas que, por capacidad o convicción, podrían desempeñar un papel útil en el ámbito de la representación de los trabajadores. Mal comienzo para una formación que afirma sin ruborizarse que “todos los trabajadores tienen cabida en…”

No vamos a ser malvados a priori y les daremos un margen para conocerlos bien, pero mucho nos tememos que, transcurrido el periodo de gracia (que no de gracioso), salgan a la luz las verdaderas intenciones de este contubernio, a saber, crear una red de clientelismo para perpetuar las comodidades y prebendas que hasta no hace mucho estuvieron disfrutando.

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Diálogo con un espejo

No ames si no eres amado,
No añores a quien ya no te recuerda,
No escribas para quien limpiaba su culo con tus versos,
No hables a quien fingía escucharte,
No idealices al ideal equivocado,
No perdones al mentiroso,
No te sinceres con un hermético,
No sufras por un egoísta,
No vivas mirando atrás. Jamás.
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